Hola otra vez; no sé de dónde ha sacado Curro ese dato de 1757; he hablado con mi primo Ciro Crespo Cortejoso, gran conocedor y coleccionista de datos y fotos de la familia, y lo ignoraba totalmente. Hace unos años él recopiló un montón de datos sobre los Cortejoso en Valladolid, y me he permitido transcribir al ordenador lo que él me pasó de su puño y letra, y aunque es un poco largo, aquí lo dejo
CORTEJOSO GENEALOGIA
A finales del Siglo XVII residían en San Martín de Villaboa (actualmente Vilaboa), Arzobispado de Santiago de Compostela, Francisco Cortejoso y Benita Conde.
Un hijo de éstos, Antonio Cortejoso, nacido por esas fechas, y de profesión cantero, se trasladó a Valladolid. Conoció a Manuela Álvarez, natural de Valladolid, nacida en 1721, bautizada en la Parroquia de San Nicolás, e hija de Francisco Álvarez y Josepha del Barrio. Se casaron Antonio y Manuela y tuvieron varios hijos: Manuela (1750), Phelipa (1752), Josefa (1753), Bartolomé (1756), Feliciano (1759) y Casimiro (1761). Éste último se casó con María Batueco, y tuvo un hijo: Mariano.
Manuela es, por tanto, la primera Cortejoso nacida en Valladolid. Durante muchas generaciones la familia Cortejoso estuvo unida a la Parroquia de San Nicolás.
Bartolomé se casó con Gabriela Blanco, hija de de Alonso Blanco y de Isabel Blanco, naturales de Velliza (Valladolid); tuvieron varios hijos: Félix, Manuel, Rosa y Juan de Dios Cortejoso Blanco. Éste último nació en 1784, era albañil, y se casó en primeras nupcias con Cristina Meneses, hija de Santiago Meneses y María Pablos. Al fallecer Cristina, se casó en segundas nupcias con Rafaela Anziles, hija de Santiago Anziles y Luisa Sandoval; tuvo con su segunda esposa varios hijos: Eusebia (1810), Baltasar (1814), Lorenza (1820), Leandra (1822), Alejandro (1824), Anselmo (1826) y Luis (1828).
Juan de Dios y Cristina Meneses habían tenido un hijo, Hipólito Cortejoso (1806), maestro harinero. Eusebia Cortejoso Anziles es, por tanto, hermana de padre de Hipólito, y es la persona que se entronca en la genealogía de la familia Crespo.
Hipólito Cortejoso Meneses se casó con María del Barrio, hija de José del Barrio y de Juana San José; tuvieron varios hijos: Luciano, Alejandro, Lázaro y Benito. Los tres últimos formaron la Sociedad Cortejoso y Compañía, dedicada a la construcción, y es la que hizo las obras del teatro Calderón de la Barca, de Valladolid.
Benito Cortejoso del Barrio (1838-1920) se casó con María Rodríguez y tuvieron varios hijos: Ascensión, Teresa, Elvira, Irene y Rigoberto.
Ascensión se casó con Antonio Ventosa Cantalapiedra y tuvo cuatro hijos: Emilio, María, Antonio y Ascensión. Elvira Murió joven, a los 38 años. Teresa se casó con Bonifacio Cobo (éste tenía una hermana, Feliciana) y no tuvieron hijos. Bonifacio mató con una escopeta a un individuo que se introdujo en su finca, lo que le creó muchos problemas, llegando con ello a perder la finca.
Irene era soltera. Teresa e Irene vivieron muchos años en la casa de San Nicolás que estaba a la derecha, antes de pasar el Puente Mayor. Ellas criaron posteriormente a dos hijos de Rigoberto, Antonio y Rigoberto.
En esta casa había vivido Benito Cortejoso del Barrio y su mujer; Anteriormente habían vivido en otra casa del Barrio de San Nicolás.
Rigoberto Cortejoso se casó con María Villanueva Arranz, tuvieron 17 hijos. Rigoberto estuvo de médico en un pueblo de Burgos, Padilla de Abajo (al lado de Melgar de Fernamental), y posteriormente estuvo en La Mudarra (Valladolid), en la Calle de las Eras, 12, donde nacieron los dos hijos mayores, Benito y Leopoldo.
Luego se trasladó a Valladolid, dónde vivió en principio, en una casa de una calle que estaba detrás de la Estación de San Bartolomé (de ferrocarril) en el Barrio de La Victoria; en esta casa nació Esperanza, y probablemente Teresa. Luego se trasladaron a una casa nueva en la Calle Victoria, 2, donde vivieron siempre; esta casa estaba nada más pasar el Puente Mayor, a la derecha.
Rigoberto y María tuvieron 17 hijos: Benito (1900), Leopoldo (1902), Esperanza (1904), Mª Teresa (1906), Rigoberto (1908, fallecido en la infancia), Mª Antonia (1909, fallecida en su juventud), Rigoberto (1911), Antonio (1912, fallecido en la infancia), Luis (1914), Consuelo (1915), Antonio (1917), Ascensión (1919), Isabel (1920), Mª Luisa (1922), Mª Carmen (1924, falleció en la infancia), Ricardo (1925), y Alfonso (1928).
María Villanueva Herranz nació en Torrecuadrada de Molina (Guadalajara). Era hija de Teodoro Villanueva (de Castilnuevo), labrador, y Sacristán de la Parroquia y de su mujer, Antonia Herranz (de Torrecuadrada). Los padres de Antonia, Julián Herranz (de Torremochuela) y Valentina Martínez (de Torrecuadrada), nacieron sobre 1800. Los padres de Teodoro eran Manuel Villanueva y Librada Beltrán (ambos de Castilnuevo).
El matrimonio Teodoro y Antonia murieron jóvenes. Sus hijas, María, Marcelina, Anselma y Gregoria, fueron recogidas por diferentes familias de Valladolid; Marcelina estuvo de sirvienta en una casa, Anselma fue llevada a Buenos Aires por otra familia, María fue recogida por una familia que quiso dedicarla a la prostitución, sin conseguirlo, y se casó muy joven (17 años) con Rigoberto Cortejoso, que la separó rápidamente de dicha familia.
María quedó pronto en estado pero tuvo un aborto; el médico les dijo que no podrían tener más hijos, luego tuvo diecisiete. Marcelina nació en 1876 y murió el día 13 de Diciembre de 1943; se casó con Félix Antonio Vizmanos Daz, de 41 años, natural de San Julián de Astorga, en la Iglesia de San Jerónimo de Puentes Grandes, provincia de La Habana (Cuba), el día 3 de Abril de 1921. Félix Vizmanos era viudo de Teresa Bázquez, de la que tuvo cuatro hijos; Félix, Julia, Jesús y Antonio, era mecánico e hijo de Antonio Vizmanos Sanz, natural de Enciso (Logroño) y de Vicenta Daz y Vélez (de Valladolid).
El matrimonio Félix Antonio y Marcelina vivieron varios años en Cuba, él era fabricante, y en un accidente laboral perdió una mano; esta mano la trajeron a España, disecada y conservada en alcohol, y así permaneció muchos años en su casa de Valladolid; Félix Antonio falleció a los 44 años en Valladolid, el 4 de Julio de 1924, de insuficiencia mitral.
Anselma Villanueva se trasladó a Buenos Aires, dónde se casó con Ruperto, y tuvo cuatro hijos: Horacio, Moisés, Olimpia y Ada.
Gregoria Villanueva se casó con Eleuterio Fox, de origen francés, y tuvieron varios hijos: Gregorio, Antonia (que falleció joven, dejando tres hijos, Mª Carmen, Armando y Carlos, de los que se hizo cargo su tía Rosita), Teodoro (su esposa Florencia, e hijas, Pilar, Carmen, …), Carmen y Rosita. Eleuterio Fox había estado casado antes y tuvo dos hijos, Anastasio y Luis.
Esperanza Cortejoso Villanueva se casó con Francisco Cerezo, médico, que falleció del corazón a los 36 años, y dejó dos hijas, Maruja y Mª Antonia. Francisco tuvo varios hermanos, Pepe, Jesusa, Felisa, Vitoria y Julio (Jesusina Cerezo era hija de éste). Vitoria se quedó viuda y se casó con un tío suyo, yéndose a vivir a Buenos Aires, donde montaron una ferretería.
Existen algunas ramas actuales de la familia Cortejoso: Bienvenida y su hermana Rosalina Salinas Cortejoso Choya Ferradas; su padre fue Ambrosio Salinas y su madre, Rosalina Cortejoso Ferradas, era prima carnal de Rigoberto Cortejoso Rodríguez, e hija de un hermano de Benito Cortejoso del Barrio.
Lucilo y Carlos Alonso Cortejoso son hijos de Obdulia Cortejoso, hija a su vez de Lázaro Cortejoso del Barrio; el marido de Obdulia, Gregorio Alonso Cerrato, era médico.